Llegastes a mi de repente y no te borraste de mi mente
Mucho tiempo pasó de aquella primera vez,
en que mirarnos a los ojos nos daba como vergüenza.
Te empecé a conocer y yo supe sin pensar,
que eras para mí y yo era para ti.
Nunca me pareció tan hermoso el sol, nunca vi brillar tanto el dia.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio